Los números duros y difíciles convencieron a Mary Bruno, en última instancia de ayudar a enviar a los jóvenes de la Iglesia Anglicana y Episcopal de San Mateo en la Ribera Occidental de Palestina a la escuela.
Se hallaba en una tienda de regalos en Belén en 2007 que daba frente a la pared de separación, cuando "El propietario me pidió que pensara sobre algo. Dijo que, en un momento, nosotros los cristianos habíamos sido aproximadamente el 70 por ciento de la población y ahora éramos tan solo el 1.9 por ciento.”
"Esto tuvo un impacto chocante sobre mí", recordó Bruno recientemente. "La Tierra Santa con tan pocos cristianos - era casi imposible siquiera pensar en eso."
En peregrinación un año después, se enteró de que la población cristiana era menor que antes, habiendo “Disminuido hasta el 1.2 por ciento. Le comenté a un comerciante de la Ciudad Antigua. Dije que si algo no ocurría pronto todos los cristianos desaparecerían. Me miró con el más triste de las caras y dijo, "Considero que ya hemos desaparecido.""
Bruno continuó las conversaciones, perseguido por la idea de una Tierra Santa sin la presencia de cristianos. "Escuché que las escuelas [públicas] palestinas no enseñan idiomas alguno, aunque la mayoría del comercio es conducida en hebreo e inglés."
Continuó conversando, hasta que conoció a un pediatra que facilitaba sus servicios por tres meses en pueblos donde no había atención médica. "Le dije lo que había en mi corazón y que me parecía tener que comenzar con los niños. Me dijo, "Tengo un pueblo para usted."
Así fue como Mary Bruno terminó arribando a la Iglesia de San Mateo en Zababdeh, una comunidad de cultivo en la Ribera Occidental de Palestina, un pueblo que es 70 % cristiano y "Donde cristianos y musulmanes viven en perfecta armonía entre sí", dijo Bruno. "Y ahí es donde Educate for Hope (Instruyendo para la Esperanza) empezó, ayudando a esos niños a ir a una escuela y obtener una buena educación y, aún más importante, aprender inglés y hebreo para ayudarles en el futuro", recordó Bruno, quien es la esposa de J. Jon Bruno, Obispo Diocesano de Los Ángeles.
Este fue el comienzo de "Educate for Hope", un programa creado y facilitado por Mary Bruno, quien dice que hasta ahora está respaldando la instrucción de 30 niños que asisten a la escuela Patriarca Latín. Hay una relación de trabajo íntima entre la iglesia de San Mateo y la escuela.
A través de una conversación con el Padre Fadi Diab, rector de San Mateo, Bruno se enteró de que muchas familias luchaban contra un ciclo vicioso - no podían llegar a trabajar porque "Hay más de 700 puestos de control en la Ribera Occidental" así que no pueden pagar la educación de sus niños.
"La situación económica en general no es estable en la Ribera Occidental, y particularmente en Zababdeh, ya que no es fácil encontrar trabajo o mantenerlo por mucho tiempo", dijo Diab en una correspondencia electrónica a Las Noticias Episcopales. "Es mejor ir a las ciudades grandes para encontrar trabajo, porque en los pueblos como Zababdeh realmente no hay oportunidades algunas."
La falta de oportunidades crea un ciclo vicioso, trastornando en última instancia el proceso de la educación porque "Enviar a dos o tres hijos a la escuela es una carga financiera grande para nuestras familias, ya que no tenemos los medios para pagar la matrícula debido a la falta de trabajos. Durante los pasados siete años muchos estudiantes fueron descartados de sus clases cuando sus padres fueron incapaces de pagar", escribió Diab.
"Pero nuestro sueño para nuestros niños se está cumpliendo a través de este programa, porque por lo menos ahora sabemos que han recibido una buena educación que les dará un mejor futuro", dijo. "El primer paso hacia la estabilidad - la educación - ha sido completada, y nuestros niños pueden mejorar sus propias vidas, como también pasar a ayudar a sus familias y comunidades y hacerse los líderes del mañana."
Diab dijo que la mitad de los miembros de la congregación son jóvenes y de ellos, unos 95 están en la escuela. "A través de su donación este año pudimos pagar la matrícula de la escuela católica para 56 estudiantes, tanto como ayudar a pagar un poco de la matrícula para que diez estudiantes asistieran a la universidad", escribió. Dijo que la escuela católica les dio un descuento de un "25 % dado que pagamos de repente la matrícula que usted suministró para los 56 estudiantes."
El programa ha ayudado a congregantes como Awni Said, quien está desempleado y pudo enviar a cinco de sus seis niños a la escuela donde recibirán "Una educación infinitamente mejor", dijo.
El congregante de la Iglesia de Nuestro Salvador en San Marino, California, Randy Heyn - Lamb, quien es también un miembro del Destacamento Especial Diocesano del Medio Oriente y de Los Amigos Estadounidenses de la Diócesis Episcopal de Jerusalén, visitó a Zababdeh el año pasado.
Describe a Zababdeh de aproximadamente 4,000 habitantes como un pueblo de mercadeo entre Jenin y Nablus con dos tercios de la población alegando una conexión directa a las tradiciones Latinas, Griega Ortodoxas, Melquitas, o Anglicanas. "El pueblo data al menos desde la época de Jesucristo", escribe, "Y la tradición local dice que Jesús habría visitado el pueblo cuando viajó por el camino romano de Nazarea a Jerusalén. El sitio tradicional donde Jesús curó a los diez leprosos está cercano."
Heyn - Lamb dijo que el programa Educate for Hope es importante "Porque era fácil ver, pero difícil de medir las privaciones económicas de vivir en un país bajo la ocupación." "El hecho es que la comunidad de cristianos no ha abandonado este lugar para irse a otras naciones, pero necesitamos más oportunidades si esperamos mantener una presencia cristiana en la tierra de Jesucristo.
"Adicionalmente, al enviar a los niños a la escuela Patriarca Latín, ayudamos a respaldar una presencia y testimonio cristiana en la comunidad a través del empleo que trae al personal de la escuela, el dinero que es utilizado a nivel local, y la conexión persistente que provee entre los cuatro grupos cristianos. La escuela también provee a un testimonio a los estudiantes musulmanes y las familias que asisten y viven en Zababdeh."
Los fondos para este programa son canalizados por la Diócesis de Jerusalén y su Obispo Diocesano Suheil Dawani.
Los costes educativos anuales son de aproximadamente $700 por estudiante; unos $50 adicionales cubre el costo de los zapatos, uniformes y efectos escolares. "Nos las arreglamos para conseguir que 56 niños asistieran a la escuela durante el último año y estoy rogando para que podamos obtener las donaciones suficientes como para poder retenerlos en la escuela", dijo Mary Bruno.
Hay toda clase de maneras creativas para que las congregaciones y personas individuales patrocinen la educación de un niño, añadió. "Si cada congregación en la Diócesis de Los Ángeles patrocinara a un niño, ayudaríamos a 150 niños."
Una escuela dominical o grupo de personas podrían patrocinar a un niño colectivamente, dijo Bruno.
Patricia Neal Jensen, primera vicepresidenta de mercadeo para la compañía Ryding, dijo que los recuerdos de estudiantes a quienes conoció durante una peregrinación a la Tierra Santa en 2008 la inspiraron para que ella contribuyera.
"Cuando visitamos una escuela Episcopal en la Ribera Occidental, los niños palestinos cantaron para nosotros y nos mostraron algunas de sus lecciones", recordó Jensen. "Sus ojos eran brillantes y nos sonrieron en una manera dulce y tímida, tan felices de estar aprendiendo y mostrándonos todas las cosas que hacían en la escuela.
"Nunca he olvidado mis pensamientos y sentimientos sobre esa visita. Nuestro objetivo debe ser hacer lo necesario para poder ayudar a esos niños a crecer como adultos para que puedan todavía adorar el aprendizaje y nuestra fe compartida."
Las donaciones pueden dirigirse a Manos en la Sanidad a la Diócesis de Los Ángeles, con el nombre del programa Educate for Hope escrito en la línea de nota del cheque u hojita. (Centro Catedralicio de San Pablo, 840 Echo Park Avenue, Los Ángeles, CA 90026).
"Mi deseo, mi oración sería que podamos ayudar a esos niños mientras ellos necesiten la ayuda", añadió Bruno. "El otro trozo de esa oración es que ruego que las cosas puedan resolverse y los padres puedan volver a trabajar y cuidar a sus propios niños, que es lo que ellos preferirían hacer. Están deseando que ellos puedan pagar la matrícula de sus hijos. Hasta que ellos puedan tener el cuidado de la educación de sus niños, es mi oración que nosotros podamos darle la mano.
"La otra cosa por la cual ruego es que venga el día en que ese pueblo pequeño ya no necesite más nuestra ayuda y entonces Educate for Hope pueda irse a otro lugar donde es necesitado."